miércoles, 6 de febrero de 2013

Novedad feberero: "¡Volver!" Vicente Ramón Cambra Valor

¡Volver!

Vicente Ramón Cambra Valor


Novedad febrero: "¿Se acabaron los poetas?"

¿Se acabaron los poetas?

Vicente Ramón Cambra Valor



Novedad febrero: "La historia continúa"

La historia continúa

Francisco de la Hoz Castillejo


Novedad febrero 2013: "La revolución francesa M.A Thieres. Volúmen I: Prólogo de Emilio Castelar"

La revolución francesa. M.A Thieres

Volumen I: Prólogo de Emilio Castelar

Sinopsis:

Me propongo a escribir la historia de una revolucion memorable, que ha perturbado hondamente
á los hombres, sinendo la causa de que aun hoy estén divididos. No se me ocultan las
dificultades de la empresa, porque vuelven á despertarse pasiones que se creian ahogadas bajo
la influencia del despotismo militar. Hombres agobiados por la edad y los trabajos sintieron
renacer de pronto en su alma mal adormecidos enojos, que nos han legado como una herencia;
pero si debemos defender su misma causa, no por eso hemos de abonar su conducta, y juzgando
á los que han servido bien ó mal la libertad, tenemos
la ventaja de haber oido y observado á esos ancianos, que entregados á sus recuerdos y agitados
aun por sus impresiones, nos revelan el espíritu y carácter de los partidos, enseñándonos
á comprenderlos. El momento en que los actores van á espirar será tal vez el mas propio para
escribir la historia; se puede invocar su testimonio sin participar de todas sus pasiones.
Como quiera que sea, he procurado ahogar en mi alma todo sentimiento de odio; me he figurado
que, nacido en humilde choza, y animado de una noble ambicion, queria adquirir lo que
el orgullo de las altas clases me habia negado injustamente; ó bien que educado en los palacios
y heredero de antiguos privilegios, me era doloroso renunciar á una posesion que considera
como legitima propiedad. De este modo no podia irritarme ya; he compadecido á los combatientes
y me he consolado adorando á las almas generosas.

A. THIERS.

Este presente volumen contiene solamente el Prólogo de Emilio Castelar.